El desarrollo de bioinsumos a partir de microorganismos autóctonos permite aprovechar la biodiversidad natural de cada viñedo para fortalecer el ecosistema del suelo y la vid.

Estos microorganismos pueden ser utilizados como biocontroladores naturales y biofertilizantes, contribuyendo a una viticultura más sustentable y con menor dependencia de productos químicos.

SABER MÁS
Alguna Pregunta?